¿El gluten es malo?

No, no es malo. Aprendamos hoy sobre el gluten.

El gluten es la molécula protéica de los cereales como el trigo, avena, centeno y cebada. El gluten esta involucrado en enfermedades como: La celiaquía, Sensibilidad al gluten no celiaca y Alergia al trigo, en donde es necesario realizar restricciones de alimentos fuente de esta nutriente. Por lo tanto, para las únicas personas que el gluten es “malo” es para las que por alguna razón su cuerpo no tolera el gluten y puede generar reacciones que atentan contra su salud.

Estas alergias o intolerancias requieren exámenes especializados para su diagnóstico y un manejo nutricional específico. Diferentes entidades internacionales recomiendan que las personas que no tienen sensibilidad al gluten, no deben excluir este de su alimentación, no tiene beneficios en la salud.

Recuerda que el gluten lo podemos encontrar en productos de panadería tradicionales (hojaldres, panes), pastas, cereales, galletas y productos de paquete, algunas salsas, cremas industrializadas, embutidos, helados, masa para pizza, entre otros.

¿Por qué no excluirlo?

  1. Estos cereales son fuente de fibra.
  2. Tu organismo está diseñado para utilizar esta proteína, claro si no tienes una enfermedad como las ya mencionadas.
  3. Ofrecen un porcentaje importante de la cantidad de carbohidrato total que debemos consumir al día, dándonos gran energía.
  4. Cuando restringimos algún nutriente sin ser necesario, nuestro cuerpo puede presentar síntomas abdominales cuando volvemos a consumirlo.

Un mito: ¿Si dejo el gluten, bajo de peso?

Cuando se disminuye o se quita el gluten de nuestra dieta, generalmente disminuye el consumo de harinas, principalmente procesadas, así que la disminución de peso no es porque no comas gluten, es porque comes menos productos procesados.

Dato importante, uno de los problemas alimentarios de las personas con alergias o intolerancias al gluten es que los productos sin gluten pueden tener un alto contenido de azúcar y bajo aporte de fibra, así que cuidado con lo que eliges.

Finalmente, recuerda que en cuestión de alimentación no hay algo totalmente malo, todo depende de tus necesidades, cantidades y fuentes de alimentos que consumas.

 

Vanessa Mateus
Nutricionista Dietista
Nutrición en Movimiento