ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA

La alimentación complementaria es aquella que va desde los 6 meses de edad  hasta los 2 años, cuando el lactante necesita recibir alimentos diferentes a la leche materna o la fórmula láctea para satisfacer sus requerimientos nutricionales, incrementados por su proceso de crecimiento y desarrollo.

 

Los días pasan, y en un abrir y cerrar de ojos llega ese día tan esperado, en el que le daremos a nuestro pequeño su primera comida, ¿Cuál alimento será el primero? ¿Cómo reaccionará? Son muchas las expectativas!  Y son muchas las cosas a tener en cuenta!

 

Es importante que la alimentación complementaria no se inicie antes de los 4 meses de edad y tampoco se postergue para después de los 6, ya que antes de los 4 meses no se cuenta con las habilidades del desarrollo para garantizar una adecuada deglución de texturas diferentes a la líquida y el sistema inmune y digestivo no están listos para recibir otros alimentos; si esperamos a introducir los alimentos pasados los seis meses es posible que se dificulten los procesos de masticación, se generen aversiones a texturas, sean más sensibles a alergias alimentarias y aumente el riesgo de deficiencias de nutrientes, como el hierro por ejemplo.

 

En esta etapa de crecimiento acelerado, nuestros hijos deben recibir una gran variedad y cantidad de nutrientes y esto se logra mediante la oferta frecuente de alimentos de diferentes orígenes y colores.

 

Las guías de alimentación de ESPHIGAN 2017 (Sociedad Europea de Hepatología, Gastroenterología y Nutrición Pediátrica por sus siglas en inglés) recomiendan ofrecer desde el inicio de la alimentación complementaria frutas, verduras, proteínas, tubérculos y frutos secos. Las texturas para iniciar pueden variar entre compotas o trozos grandes para implementar la técnica BLW (baby led weaning), de cualquier forma, la interacción del niño o niña con el alimento es fundamental, hay que dejarlos untarse, chorrearse, regar, tocar y tirar, todos esto con el fin de la exploración de color, textura, sabor y así involucrar el aprendizaje en el proceso de alimentación.

 

Para lograr alcanzar los requerimientos nutricionales de tus pequeños en esta etapa, es de gran utilidad hacer uso de alimentos fortificados, que nos garanticen que en volúmenes pequeños recibirán la carga de nutrientes que necesitan, siendo así, puedes mejorar el aporte de los alimentos preparados en casa mediante la adición de leche materna o fórmula láctea especializada o adquirir alimentos fortificados elaborados especialmente para niños; otro aspecto relevante al momento  de seleccionar los alimentos que ofreceremos a nuestros hijos  es buscar aquellos que no tengan colorantes, conservantes ni saborizantes artificiales, y buscar soluciones más naturales, como las compotas de frutas y papillas enriquecidas con micronutrientes.

 

Inculcar a nuestros hijos el consumo de frutas y verduras desde temprana edad es vital para su salud y la formación de hábitos de alimentación saludables para el resto de la vida. La organización mundial de la salud promueve en su campaña 5 al día, el consumo de 3 porciones de frutas y 2 de verduras cada día, esto mismo debemos intentar plasmar en la alimentación de nuestros hijos en su alimentación complementaria, pues son estos alimentos una de las principales fuentes de fibra, antioxidantes, vitaminas y micronutrientes, así mantendrán un adecuada digestión, sus deposiciones serán regulares, contarán con vitaminas y minerales que mantendrán su piel, ojos,  y sistema inmunológico sano.

 

Las frutas tienen diversos sabores, resaltándose en ellas el dulce y el ácido y generalmente resultan agradables para los pequeños, haciendo de los momentos de alimentación algo agradable y sencillo. Las frutas y compotas de frutas son ideales como refrigerios, y muy prácticas para esos días que vamos a salir de casa y necesitamos algo seguro que no se vaya a dañar sin refrigeración.

 

Es importante tener en cuenta que la primera vez que tu hijo pruebe un alimento, este puede no ser de su agrado total, haga gestos, escupa o se rehúse a recibir más, pero no por eso debes dejar de ofrecérselo en otras oportunidades, se ha identificado que puede incluso tomar 10 pruebas del mismo en diferentes oportunidades para empezar a disfrutarlo.

 

Por último te recomendamos siempre acompañar a tus hijos durante los procesos de alimentación,  brindarles la comida de manera amorosa y disfrutar de todas estas “primeras veces” juntos.

 

Mónica Uribe Uribe

Nutricionista Dietista

Nutrición en Movimiento

 

BIBLIOGRAFÍA

  • DIETARY GUIDLINES 2015-2020 FOR AMERICAN POPULATION
  • Complementary Feeding: A Position Paper by the European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition (ESPGHAN) Committee on Nutrition